use left or right arrow keys to navigate the tab,
Page First page Last page More pages Next page Previous page
Press Enter or Space to expand or collapse and use down arrow to navigate to the tab content

Recibe nuestras deliciosas recetas

¡Me Apunto!
Your webbrowser is outdated and no longer supported by Microsoft Windows. Please update to a newer browser by downloading one of these free alternatives.
El sentido del equilibrio es un sistema complejo que interacciona con tus músculos, el oído interno, la vista y el cerebro para mantenerte en posición erguida.

Con el objetivo de mejorar este sentido, practica los siguientes movimientos, empezando con los más fáciles hasta llegar a los más difíciles. Si tienes poco equilibrio o sufres de vértigo, pide a alguien que te ayude o pide consejo a tu médico.

Practica cada día

Hay muchas maneras para reforzar el equilibrio mientras haces tus tareas diarias:

  • Mientras esperas a que termine el microondas. Colócate en posición erguida con ambos pies en el suelo y los brazos estirados a los lados. Aguanta de 15 a 30 segundos.
  • Mientras te lavas los dientes. Colócate en posición erguida con solo un pie en el suelo. Cambia de pie a los 15-30 segundos. ¿Fácil? ¡Prueba con los ojos cerrados!
  • En el trabajo. Haz simples ejercicios de estiramiento a lo largo del día: mueve la cabeza despacio de lado a lado o inclínate y gira el torso en dirección de las agujas del reloj.

Equilibra tu ejercicio

Puedes mejorar tu equilibrio simplemente haciendo pequeños cambios en tu tabla de ejercicios.

  • Si andar es clave en tu rutina de ejercicios, intenta variar el terreno. Sube y baja cuestas, camina por la playa, por la hierba sin cortar del parque o por el terreno desigual de un sendero o parque natural.
  • Si haces levantamiento de pesas, prueba a mantener el equilibrio sobre un solo pie. Luego, el otro, cuando hagas las flexiones de bíceps. Asegúrate de que mantienes los abdominales en tensión.
  • Prueba a hacer Tai Chi o yoga. Muchos de sus movimientos requieren que practiques el equilibrio, pasando el peso de una pierna a la otra o moviendo la cabeza en diferentes ángulos.

Un paso más allá

Cuando ya domines los ejercicios de equilibrio básicos, prueba a usar aparatos que desafíen tu equilibrio, como un balón de equilibrio o una pelota bosu. Estos ejercicios de equilibrio también pueden ayudar a mejorar la flexibilidad y estabilidad central, por lo que son el mejor complemento para cualquier plan de ejercicios.