Con sólo algunos sencillos cambios en tu dieta, puedes aportar un enorme beneficio a la salud de tu corazón. Pero, ¿por dónde empezar? Lo principal que hay que recordar es que no tienes que ser demasiado duro contigo mismo y “renunciar” a todas tus comidas favoritas. No sólo te parecerá casi imposible seguir ese camino, sino que además te estarás perdiendo muchos de los nutrientes que tu cuerpo necesita para funcionar adecuadamente. Así pues, no olvides disfrutar de lo que comes y seguir una alimentación variada. ¿Qué es una alimentación saludable? Para seguir una alimentación saludable, tus objetivos deberían ser:
- Disfrutar de una variedad de alimentos distintos de todas las clases, incluidas al menos 5 raciones de frutas y hortalizas al día.
- Comer alimentos ricos en grasas y azúcar en pequeñas cantidades. Reduce las grasas saturadas, perjudiciales en exceso y sustitúyelas por grasas monoinsaturadas y poliinsaturadas “buenas”.
- Intentar comer al menos dos raciones de pescado a la semana, uno de los cuales debería ser azul.
- Procurar comer menos sal.
- Cambiar los productos lácteos enteros, como la leche y el queso, por las versiones desnatadas.
- Basar las comidas en alimentos de origen vegetal, como el pan, la pasta, el arroz, las patatas, las legumbres, las frutas y las verduras. Escoger las variedades integrales siempre que sea posible
- Beber alcohol con moderación
Nuestra guía de comida sana te lo pone realmente fácil para elaborar una dieta sabrosa y atractiva, y te ayudará a sentirte bien y mantener un corazón sano: reduciendo tus niveles de colesterol malo, ayudándote a controlar tu presión arterial y a alcanzar un peso saludable.
¿Sabías que...?
Medio kilo de grasa corporal contiene más de 3.500 calorías. Por tanto, para perder medio kilo en una semana, tendrías que ingerir 500 calorías menos de las que necesita tu cuerpo cada día (7 x 500 = 3.500), y a la inversa para aumentar de peso.